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Qué es una empresa familiar y cómo protegerla a nivel legal

el 6 noviembre, 2019

La empresa familiar es una de las figuras más frecuentes en una economía principalmente sustentada por las pymes y autónomos como es la española. Pero esto no debe conducirnos a equívocos, ya que los negocios parentales tienen una capacidad de crecimiento virtualmente ilimitada si se les dota de una buena estructura jurídica y económica.

Por eso hemos decidido dedicar unas líneas a este tipo de proyectos, cotidianos en nuestra economía, pero a los que no siempre se les presta la atención jurídica que requieren.

Qué es una empresa familiar

Básicamente, las empresas familiares son aquellas regidas y gobernadas entre parientes. Este particular vínculo personal las ubica en una posición con ciertas ventajas e inconvenientes.

Por eso, a la hora de constituir, gestionar y administrar una empresa familiar conviene prestar atención a los retos que representa, cuestión que ha motivado la especialización de un buen número de profesionales. Antes de entrar a analizar estas ventajas e inconvenientes ofreceremos los rasgos legales que definen a estas compañías:

  • Generalmente se trata de sociedades de responsabilidad limitada. En este caso, se considera familiar la compañía cuya mayoría de participaciones corresponde, directa o indirectamente, al fundador o fundadores y sus cónyuges, descendientes, ascendientes y herederos.
  • En el caso de tratarse de una sociedad cotizada, esta cuota se reduce al 25 % de los derechos de voto.
  • Nada impide que participen personas sin el vínculo directo que hemos detallado, como hermanos, tíos, sobrinos o cuñados. De hecho, lo más habitual es que estas personas sean descendientes, ascendientes o cónyuges de otros socios o partícipes.

Ventajas de las empresas familiares

Gracias al vínculo de parentesco existente en este tipo de proyectos, la empresa familiar presenta algunas fortalezas específicas:

  • En primer lugar, presentan una sólida cultura empresarial, identificada con los valores familiares.
  • Como consecuencia, el compromiso de los gestores y administradores y la dedicación de los trabajadores (posiciones que suelen recaer sobre las mismas personas) es mayor al existente en otro tipo de proyectos.
  • Además, la proximidad entre los componentes de la empresa facilita la toma de decisiones estratégicas, así como la delegación de funciones y la confianza en cada uno de ellos.
  • Por último, estas empresas suelen presentar una mayor continuidad, derivada de este compromiso y confianza. Así, suele ser más fácil la reinversión de beneficios o su utilización para corregir situaciones de desequilibrio interno.

Desventajas de las empresas familiares

Por supuesto, el vínculo de parentesco también presenta algunos inconvenientes. La mayoría de ellos pueden resolverse jurídicamente, por lo que el deber de los administradores será aprovechar las fortalezas de la organización y paliar estas debilidades.

  • En primer lugar, la empresa puede verse afectada por las vicisitudes familiares. Una reyerta por motivos personales podría tener efectos negativos en la operativa de la compañía.
  • En segundo lugar, los intereses familiares también podrían entrar en conflicto con los intereses empresariales.
  • Además, los vínculos familiares pueden “desprofesionalizar” la sociedad, al primar el nexo parental a la competencia profesional a la hora de cubrir determinados puestos o cargos.
  • Por último, los procesos sucesorios pueden representar una verdadera crisis. Si una herencia puede ser problemática en cualquier situación, cuando concurre la empresa familiar se incrementan exponencialmente los riesgos de conflicto.

La empresa familiar en cifras

Según datos del Instituto de la Empresa Familiar, las empresas familiares en España representaron el 88,8 % del totalidad de empresas (SA y SL) en 2018. Esto supone reconocer que las sociedades parentales representan el verdadero núcleo de la economía empresarial española.

Tal volumen agrupa al 66,7 % de los trabajadores del Estado. Evidentemente, emplear a más de la mitad de la población activa requiere de una capacidad importante en lo referente a la gestión de recursos humanos y al conocimiento del Derecho Laboral.

En definitiva, las empresas familiares representaron el 57,1 % del Producto Interior Bruto del sector privado, manteniéndose como el pilar societario de nuestro país.

Cómo regular la empresa familiar

Como se ha podido comprobar, las empresas familiares en España constituyen uno de los principales operadores económicos. Esto se debe en parte a sus fortalezas y en parte a nuestra cultura. Pero supone una serie de retos, relacionados con las debilidades, ya analizadas, de la forma societaria.

Podemos resumir estas en:

  • La intromisión de sucesos familiares en la empresa, sea en la operativa práctica o en los meros intereses de la misma. Destacan en este sentido los riesgos del fenómeno sucesorio, que pueden amenazar la continuidad de la compañía.
  • La necesidad de gestionar aspectos complejos o técnicos, como la política de recursos humanos o la estrategia económica y comercial de la sociedad.

Si se presta atención a estas necesidades desde el primer momento, la empresa podrá crecer de un modo saludable y próspero. Por eso recomendamos tomar las cautelas que se detallan a continuación.

La importancia de la creación de la empresa

El génesis de la empresa es uno de los momentos más importantes para la vida de la misma. Elegir la forma social y diseñar sus Estatutos determinará el régimen de gestión y administración de la compañía. Lo cual equivale a fijar su forma de gobierno y comportamiento.

En general, las sociedades de bienes o civiles no son recomendables para sustentar una empresa familiar. Lo más habitual suele ser constituir una sociedad de responsabilidad limitada o una sociedad anónima.

Una y otra figura tienen regímenes particulares, principalmente en materia de toma de decisiones y transmisión de la condición de socio o partícipe. De hecho, las sociedades limitadas, por ser compañías de tipo personalistas, son más conservadoras en este sentido, lo que suele favorecer a la empresa familiar.

La asesoría de un abogado especialista en Derecho Societario es preceptiva en esta primera etapa del proyecto. Y es que definir erróneamente la forma jurídica de la empresa podrá introducir problemas en su operativa cotidiana difíciles de resolver en sus sucesivas etapas.

La importancia del protocolo familiar

El protocolo familiar es un instrumento que se emplea en sociedades no cotizadas para regir el funcionamiento de la sociedad parental. En principio, nada impediría instaurar un protocolo familiar en una sociedad anónima, si bien debería tomar la forma del pacto parasocial.

Gracias a este tipo de protocolos, la familia puede regular ad intra las normas de actuación, los derechos económicos y las fórmulas de resolución de controversias. En este sentido se trata de un instrumento de gran relevancia preventiva.

Además, el protocolo familiar suele introducir órganos consultivos, como el Consejo de Familia o el Comité de Nombramientos, que ayudarán a mantener la afinidad de la cultura corporativa con los valores familiares.

La redacción del protocolo familiar es una operación muy técnica, dado que se trata de un contrato marco, de naturaleza compleja y con vocación de continuidad. Por tanto, de nuevo resulta preceptiva la asistencia de un especialista, cuya experiencia garantizará la máxima utilidad del instrumento.

Otras figuras de prevención

La operativa de la empresa familiar puede lubricarse si se instauran otros elementos preventivos.

Por ejemplo, los programas de compliance o cumplimiento normativo son herramientas idóneas para prevenir infracciones legales. Cada vez más empresas los implementan, especialmente desde que se les dotó de efectos jurídicos a nivel de exención de la responsabilidad penal.

Estos programas también pueden combinarse con estrategias de optimización, muy útiles si se aplican, por ejemplo, al campo fiscal o a la gestión de recursos humanos.

También puede ayudar la implantación de sistemas de resolución extrajudicial de conflictos internos, como la mediación o el arbitraje. De hecho, los mediadores para empresas familiares son profesionales óptimos para resolver esta clase de rencillas, pues ayudarán a los parientes a solventar sus diferencias poniendo el máximo cuidado en su relación familiar.

Resumen: cómo proteger la empresa familiar a nivel legal

En definitiva, la empresa familiar requiere de una estructura cuidada y de la implementación de herramientas de prevención de riesgos. De este modo se consigue paliar sus debilidades explotando sus ventajas que, como hemos visto, son muchas.

Por eso la asistencia jurídica especializada representa un valor añadido para la empresa familiar. Gracias al consejo de un especialista en Derecho de Sociedades, la familia podrá mejorar la operativa y garantizar la continuidad de su empresa.

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